Recetas de cocina de elaboración sencilla, con ingredientes saludables. Cocina fácil, rica y sana al mismo tiempo. Comentarios sobre alimentación y salud


jueves, 22 de marzo de 2012

PATATAS VIUDAS CON PIMIENTOS.

patatas viudas con pimientos

No es necesario discurrir mucho para darse cuenta de dónde le viene el nombre a estas infelices patatas.

Se guisan solas, sin compañía de carnes o pescados que les alegren la vida.

Era y es un plato humilde que, en aquella zona seca y árida donde yo nací (ahora muy próspera gracias a las aguas del canal), sustituía a la leche a la hora del desayuno.

No había pastos, no había vacas, no había leche.
Los niños y mayores desayunaban unas patatas viudas en sus escudillas de barro, generalmente a la puerta de la calle, charlando con los vecinos.

Mi madre, por ser foránea, era de las pocas privilegiadas que disponía de leche porque mi abuela, que era de otro pueblo situado a la orilla del río, sí tenía vacas así que en mi casa estas patatas eran comida de mediodía.

Cuando más nos gustaban era en la época de los pimientos.
Entonces seguían siendo viudas pero el pimiento amigo que las acompañaba, les daba sabor y alegría; si el pimiento era del Bierzo, más alegría todavía.

Cada vez que guiso estas patatas me vienen a trompicones todos los recuerdos de la infancia, afortunadamente, más los buenos que los malos.
Y entre los buenos conservo éste de los vecinos, cada uno con su escudilla, desayunando o cenando juntos en la calle.

PATATAS VIUDAS CON PIMIENTOS

INGREDIENTES
Para dos personas

Medio kilo de patatas – 250g de pimientos (los mejores son los carnosos verdirrojos pero hoy no tenía de esos) – 1 cebolla (200g) – 2 dientes de ajo – 1 cucharada de pimentón – 3 cucharadas de aceite – sal - una hoja de laurel.



ELABORACIÓN

Pelamos y troceamos la cebolla en cuadritos, los pimientos en trozos grandecitos y la patata triscada.

Ponemos en una olla agua al fuego y cuando está hirviendo agregamos las hortalizas: pimientos, cebolla y patata y la hoja de laurel. Sazonamos con sal y dejamos que cueza hasta que la patata esté muy tierna.

Hacemos un refrito poniendo en una sartén el aceite y dorando en ella los ajos cortados en láminas.
La separamos del fuego y agregamos el pimentón y un cacillo del agua de cocer las patatas.

Volcamos el refrito sobre las patatas, revolvemos un poco y nos lo comemos muy caliente.

Tengo que decir que a mi me gustan caldosas pero la costumbre era hacerlas mas bien secas, con el agua justa (quizá debido a lo escasa que era).

8 comentarios:

  1. Ruqui me encantan los platos que te hacen rememorar momentos pasados, y lo que cuentas es muy significativo de una época en lo que no tenian lo que ahora ni de lejos, con todo y con eso por lo que me cuentan mis padres yo creo que eran mucho más felices. Las patatas con pimiento no necesitsn mucho más, estan bien ricas.
    Un besito

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  2. Bueno niña , que recuerdos me traen estas patatas.
    Yo también las conservo por que creo que están llenas de recuerdos y que ademas, eran tiempos muy felices a pesar de las carencias que por entonces existían.
    Besitos.

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  3. A mi me encantan las "patatas viudas" y estas tuyas se ven caseras-sencillas y riquisimas

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  4. Yo opino que con una buena patata éste plato es estupendo, si encima le haces su sofrito queda redondo.
    Es cierto que vinculamos platos a etapas de nuestra vida y además hay un detalle curioso, los comemos ahora y nos gustan y antes puede que solo verlos ya echábamos a correr.
    Un besito.

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  5. Qué ricas se ven esas patatas. con lo que me gustan, tengo que probar esa receta. Un beso.

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  6. PORFA ..ENTRE LA TARTA UHMMMMM y las patatas viudas tengo resuelto el menú de mañana pero que ricoooo bsssMARIMI

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  7. Qué delicia de patatas y yo no conocía la receta!!!Mmm!!!

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  8. Que gracia me hace el nombre....pero se ven muy ricas.

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