Recetas de cocina de elaboración sencilla, con ingredientes saludables. Cocina fácil, rica y sana al mismo tiempo. Comentarios sobre alimentación y salud


miércoles, 24 de junio de 2015

MERMELADA DE ALBARICOQUES O DAMASCOS

Mermelada de albaricoques

Si sabes hacer una mermelada, sabes hacerlas todas.
Recordamos aquí que la mermelada se hace macerando primero la fruta con azúcar y cociéndola posteriormente y que la confitura es parecida pero no es lo mismo ya que en ese caso lo que se hace es un almíbar con agua y azúcar en el que se cuece posteriormente la fruta.

Aclarado este concepto básico, nos liamos la manta a la cabeza y empezamos a preparar confituras y mermeladas para todo el año. Y es que cuando pruebas la mermelada casera, ya no vuelves a comprar un tarro.

Hay quien se complica muchísimo la vida y elabora mermeladas que suponen horas y horas de cocción con incluso intervalos de reposo al sereno...
A mi me parece que con tanta cocción, la fruta acaba perdiendo todos sus aromas, sabores y hasta colores.
Resumiendo: si cocemos la fruta lo justo, ponemos sólo la cantidad de azúcar necesaria, esterilizamos los botes y la conservamos en el lugar adecuado, tendremos una mermelada deliciosa, poco calórica, saludable, sin conservantes ni colorante artificiales y además, barata. ¡Ánimo con ella! solo es cuestión de ponerse.

Si observáis la receta de mermelada de grosellas que publiqué el otro día, os daréis cuenta de que el procedimiento siempre es el mismo y solo cambia la cantidad de azúcar y de agua  según la fruta de que se trate (algunas muy jugosas no llevan nada de agua) y el tiempo de cocción, que también es variable incluso con la misma fruta según su grado de maduración.
La cantidad de azúcar es por supuesto, opcional. Puede ponerse un poco menos pero hay que tener en cuenta que el azúcar es el elemento conservante.

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MERMELADA DE ALBARICOQUES

INGREDIENTES

Para dos kilos de albaricoques - un kilo de azúcar - un limón - 50ml de agua (5 cucharadas)


ELABORACIÓN


Albaricoques

Lavamos los albaricoques con agua fría, los partimos al medio, les sacamos el hueso y los colocamos en una cacerola bastante amplia. Conviene que quede libre la mitad de la cacerola pues falta el azúcar y al cocer sube mucho y puede derramarse.

Volcamos el azúcar sobre la fruta y añadimos también el agua y el zumo del limón.
Lo revolvemos un poco para que se mezcle y lo dejamos macerando unas cuantas horas para que el azúcar vaya disolviéndose.

Una vez macerada, la llevamos al fuego y la cocemos a fuego medio o medio-bajo, durante unos 15 minutos o hasta que veamos la fruta blanda. Tendremos que revolver de vez en cuando.

Mientras, prepararemos los tarros donde vamos a envasarla hirviéndolos en agua junto con sus tapas pero destapados, durante unos minutos. También podemos esterilizarlos en el lavavajillas.

Una vez la fruta cocida, la pasamos por el pasapuré (con la batidora no porque le dejaría una textura excesivamente fina) y volvemos a ponerla al fuego para que hierva de nuevo.

La idea es ir llenando los tarros mientras la mermelada hierve, llenarlos justo hasta el borde para que no quede nada de aire y cerrarlos inmediatamente. Así nos evitaremos el cocerla al baño maría.

Tendremos a mano unos guantes de goma para no quemarnos, un cacillo para rellenar los tarros y un trapo viejo encima del cual iremos colocando los tarros llenos boca abajo para que se sellen.
Dejaremos que los tarros se enfríen por completo y luego los limpiaremos y etiquetaremos.

5 comentarios:

  1. Me gustan mucho los damascos, así los llamamos por aquí y su temporada es en diciembre. Tu receta es excelente, he visto recetas de dulces en donde se pone muy poca cantidad de azúcar y no hay que olvidar que es el conservante que deben tener las mermeladas. Generalmente va entre un 50 y 70% del peso de la fruta según su dulzor.
    Besos Ruqui

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    1. Si, yo también las he visto con muy poca azúcar por eso advierto de que el azúcar es el conservante. Me alegro de que te guste mi forma de prepararla.

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  2. Me parece una mermelada deliciosa para mi tarta de queso huuuuu.Bs y buenas tardes.

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    1. Ya lo creo que si, Doris. Yo casi nunca hago mermelada de melocotón (prefiero conservarlos en almíbar) la hago de albaricoque para las tartas de queso y de manzana y también para el desayuno. Le queda un saborcillo mucho más alegre y rico que a la de melocotón.

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  3. Ummm, otra de tus sabrosdas recetas.

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