Patatas risoladas

 


Las patatas risoladas, además de estar riquísimas (muy blanditas por dentro y crujientes y doradas por fuera) tienen la ventaja de poder comerse calientes y recién hechas aunque los comensales tarden en llegar o sentarse a la mesa.

INGREDIENTES
  • Patatas
  • Aceite
  • Sal
ELABORACIÓN

Pelamos las patatas, las lavamos y las secamos.
Las cortamos en trozos algo grandecitos, ya sean irregulares rectangulares o redondos.
Ponemos en una sartén o freidora abundante aceite y cuando está templada, introducimos las patatas.
Las dejamos hacer a fuego lento hasta que al pincharlas vemos que ya están hechas.
Aquí podemos retrasar su total ejecución manteniéndolas a fuego mínimo o retirándolas de la sartén.
Por último, calentamos el aceite, esta vez al máximo e introducimos las patatas para que se doren y se inflen.
Una vez doradas y crujientes, las sacamos para un plato cubierto con papel de cocina, después para la fuente en la que vayan a ir a la mesa y las sazonamos con sal.

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