MERMELADA DE ALBARICOQUES O DAMASCOS

Mermelada de albaricoques

Si sabes hacer una mermelada, sabes hacerlas todas.

Hay quien se complica muchísimo la vida y elabora mermeladas que suponen horas y horas de cocción con incluso intervalos de reposo al sereno...
A mi me parece que con tanta cocción, la fruta acaba perdiendo todos sus aromas, sabores y hasta colores.
Resumiendo: si cocemos la fruta lo justo, ponemos sólo la cantidad de azúcar necesaria, esterilizamos los botes y la conservamos en el lugar adecuado, tendremos una mermelada deliciosa, poco calórica, saludable y además, barata. ¡Ánimo con ella! solo es cuestión de ponerse.

La cantidad de azúcar es por supuesto, opcional pero hay que tener en cuenta que el azúcar es elemento conservante y también espesante por lo que yo no recomiendo poner menos de medio kilo por kilo de fruta.

MERMELADA DE ALBARICOQUES

INGREDIENTES
  • Para dos kilos de albaricoques.
  • Un kilo de azúcar.
  • Un limón.
  • 50ml de agua (5 cucharadas)
ELABORACIÓN


Albaricoques

Lavamos los albaricoques con agua fría, los partimos al medio, les sacamos el hueso y los colocamos en una cacerola bastante amplia. Conviene que quede libre la mitad de la cacerola por lo menos pues falta el azúcar y esta mermelada, al principio de la cocción forma mucha espuma, sube mucho y puede derramarse.

Volcamos el azúcar sobre la fruta y añadimos también el agua y el zumo del limón.
Lo revolvemos un poco para que se mezcle y lo dejamos macerando unas cuantas horas para que el azúcar vaya disolviéndose.


Una vez macerada, la llevamos al fuego y la cocemos a fuego medio o medio-bajo, durante unos 15 minutos o hasta que veamos la fruta blanda. Tendremos que revolver de vez en cuando, sobre todo al principio.

Mientras, prepararemos los tarros donde vamos a envasarla hirviéndolos en agua junto con sus tapas pero destapados, durante unos minutos. También podemos esterilizarlos en el lavavajillas.

Una vez la fruta cocida, la pasamos por el pasapuré (con la batidora no porque le dejaría una textura excesivamente fina) y volvemos a ponerla al fuego para que hierva de nuevo.

La idea es ir llenando los tarros mientras la mermelada hierve, llenarlos justo hasta el borde para que no quede nada de aire y cerrarlos inmediatamente. Les damos la vuelta poniéndolos boca abajo y los dejamos así hasta que se enfríen. Después los etiquetamos y los guardamos en un lugar seco, oscuro y fresco. Si tenemos sitio en el frigorífico, ideal.

Si lo deseamos, podemos también conservarlos al baño maría para lo cual no se rellenan hasta el borde sino que se deja un centímetro libre, se tapan, se cuecen en agua que los cubra durante unos 30 minutos y se dejan enfriar en el mismo agua.

Comentarios

  1. Me gustan mucho los damascos, así los llamamos por aquí y su temporada es en diciembre. Tu receta es excelente, he visto recetas de dulces en donde se pone muy poca cantidad de azúcar y no hay que olvidar que es el conservante que deben tener las mermeladas. Generalmente va entre un 50 y 70% del peso de la fruta según su dulzor.
    Besos Ruqui

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    1. Si, yo también las he visto con muy poca azúcar por eso advierto de que el azúcar es el conservante. Me alegro de que te guste mi forma de prepararla.

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  2. Me parece una mermelada deliciosa para mi tarta de queso huuuuu.Bs y buenas tardes.

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    1. Ya lo creo que si, Doris. Yo casi nunca hago mermelada de melocotón (prefiero conservarlos en almíbar) la hago de albaricoque para las tartas de queso y de manzana y también para el desayuno. Le queda un saborcillo mucho más alegre y rico que a la de melocotón.

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  3. Ummm, otra de tus sabrosdas recetas.

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