Calabacines guisados (Receta complementaria)


Ideales para servir de acompañamiento a carnes, huevos o pescados, para rellenar pasteles salados, para elaborar pinchos o entrantes, para tortillas y revueltos, para comerlos con una salsa de tomate o bechamel...

  • Elegimos unos calabacines jóvenes y tiernos de unos 4 cm de diámetro, los lavamos, los secamos y les quitamos los dos extremos.



  • Los cortamos en rodajas más bien finas.
  • Ponemos 2 o 3 cucharadas de aceite en una tartera o rustidera y la llevamos al fuego.
  • Agregamos los calabacines, los movemos para que se impregnen con el aceite, dejamos el fuego entre medio y bajo y los rehogamos durante unos 10 minutos.
  • Al cabo de ese tiempo, picamos el ajo muy fino (o lo trituramos) y lo añadimos a los calabacines junto con un poquito de sal. Dejamos que se cocine, tapado y a fuego lento, durante otros 10 o 15 minutos o hasta que los veamos tiernos.
  • Preparados de esta forma, podemos guardarlos congelados.



Comentarios

  1. Hola Ruquí.
    Como siempre y haciendo honor al nombre de tu blog, una receta sana y fácil, además de rica. Y un consejo muy útil, porque cuando empiezan a salir calabacines, salen con gana y así es una forma de conservarlos.
    Muchas gracias por contarme lo de la ensalada, me alegro mucho que te haya gustado, desde que la probé se ha convertido en una de mis favoritas, cuando no hay naranjas sanguinas la hago con las normales que también están muy buenas.
    Un besiño

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