TARTA DE GUINDAS



Tomarse una porción de tarta de vez en cuando no está reñido con una alimentación saludable pese a lo que algunos se empeñan en hacernos creer.

Una cosa es consumir dulces industriales con asiduidad o bebidas industriales muy azucaradas y otra disfrutar de un trocito de tarta casera elaborada sin mantequillas ni grasas saturadas, sin conservantes ni colorantes y con el azúcar justo para hacerla apetitosa.

El placer de comer que es la base del apetito (no del hambre) también es importante en la alimentación.

Esta tarta la he hecho con guindas de la huerta pero puede hacerse perfectamente con cerezas. El sabor de las guindas en un poquito más amargo y ácido y a nosotros nos encanta. Almibararlas es rápido y fácil. Lo podéis ver en este enlace.

TARTA DE GUINDAS

INGREDIENTES


ELABORACIÓN

Elaboramos una crema como la pastelera para lo cual:
  • Mezclamos la leche con el almíbar de las guindas, le agregamos una corteza de limón y lo llevamos a punto de ebullición. Lo reservamos.
  • En una cacerola ponemos los huevos, el azúcar y la harina y lo mezclamos muy bien hasta conseguir una crema fina y sin grumos a la que añadimos poco a poco y revolviendo, la leche.
  • Lo llevamos a fuego flojo sin dejar de revolver y cuando ha espesado, permitimos que llegue a hervir muy ligeramente durante un minuto o dos.
  • Lo retiramos del fuego y dejamos que se temple.
Mientras, preparamos la tartaleta y la cocemos en horno precalentado a 200º durante unos 20-25 minutos o hasta que la veamos bien dorada.

Rellenamos la tartaleta con la crema y distribuimos las guindas por encima según nuestro gusto.
La guardamos en el frigorífico y la servimos fría.


Comentarios

  1. No tenemos que prohibirnos de algún alimento, solo comer en cantidad suficiente. Lo prohibido se hace más tentador.
    Besos Lidia

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    1. Si, estoy totalmente de acuerdo: en cantidad suficiente o en mínima cantidad pero no crearse ansiedades con la comida. Besos

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  2. Cuando te acostumbras a las tartas caseras no compras dulces a menos que tengas la necesidad de hacerlo o haya algo que apetezca probar. Me está pasando hasta con el paté. Los caseros son tan buenos...
    Por cierto, la tarta para no dejar ni una miga.
    Besos

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    1. Desde luego que si. Yo son ya muy contados los dulces de pastelería que me siguen apeteciendo pero efectivamente, no solo los dulces; cualquier cosa caserita se come con mucha más satisfacción. Besos

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