Recetas de cocina de elaboración sencilla, con ingredientes saludables. Cocina fácil, rica y sana al mismo tiempo. Comentarios sobre alimentación y salud

martes, 26 de julio de 2016

PIZZA BOLOÑESA


La salsa boloñesa es bastante laboriosa (aunque no difícil) y el prepararla lleva su tiempo pero ¿hay alguien a quien no le guste con espaguetis, en lasaña, con canelones o en una pizza como la que muestro hoy?
Durante años, ésta fue la pizza que más me gustaba y que más veces preparaba. Luego me animé con otras, algunas de las cuales ya he publicado en este blog pero la boloñesa sigo haciéndola de vez en cuando y me animo por fin a publicarla porque, sí, lleva su tiempo pero no deja de ser igual de fácil que cualquier otra.

La masa que propongo es para una pizza delgada y crujiente. Si se quiere una masa más gordita y esponjosa, ver la receta aquí
La salsa se puede hacer en cantidad y congelar en porciones.

PIZZA BOLOÑESA

INGREDIENTES

Una masa para pizza

125g de harina - 50ml de leche templada - 40ml de aceite de oliva - sal

Una salsa boloñesa
2 cucharadas de aceite de oliva - una cebolla pequeña - medio pimiento rojo - 150g de carne de ternera picada - 4 cucharadas de salsa de tomate (o tomate de lata o fresco rallado) - un chorrito de vino blanco - un chorrito de leche (3 o 4 cucharadas) - sal y pimienta blanca molida

Además
2 cucharadas de salsa de tomate - aceitunas negras – queso rallado (o unas láminas de mozarella) – orégano.

miércoles, 20 de julio de 2016

domingo, 17 de julio de 2016

LOS ALIMENTOS ¿MEJOR COCIDOS O CRUDOS?


En tiempos prehistóricos, antes de que nuestros antepasados utilizaran el fuego, la alimentación humana era crudívora. Las posibilidades de conseguir alimento eran muy reducidas y la mortalidad muy elevada.

Cuando después de descubrir el fuego, se dieron cuenta de que podían utilizarlo para cocer los alimentos,  sus posibilidades alimenticias se ampliaron notablemente.
Alimentos que hasta entonces resultaban excesivamente duros para sus dentaduras, desagradables de sabor o, más importante, tóxicos o nocivos, dejaron de serlo con la cocción.


Gracias a esta técnica, nuestros ancestros pudieron quitar el hambre y desarrollarse más fuertes. La calidad de vida aumentó y la mortalidad disminuyó.