PASTEL DE BERENJENAS Y CHAMPIÑONES

pastel de berenjenas y champiñones


Este pastel vegetariano queda francamente rico, solo o acompañado de tomates confitados o salsa de tomate.

Respecto a las berenjenas, en muchas recetas de cocina se ve la recomendación de espolvorearlas con sal y dejarlas un tiempo para que "suelten el agua de vegetación y pierdan el amargor".
Yo, de cualquier forma que las cocine, nunca hago tal cosa y nunca he notado que estén amargas o que necesiten esta operación. Al contrario, me quedan riquísimas y no me complico la vida.
Quizá sea necesario hacer eso con berenjenas algo viejas, no con ejemplares frescos que se reconocen por su piel tersa y brillante.

PASTEL DE BERENJENAS Y CHAMPIÑONES

INGREDIENTES

2 berenjenas - 1 cebolla (250) – 1 tomate (300g) – 250 gramos de champiñones – 3 cucharadas de aceite - 1 chorrito de vino blanco – 2 cucharada de pan rallado - 1 huevo – salsa bechamel – queso rallado (opcional) – nuez moscada – sal

ELABORACIÓN

Lavamos las berenjenas y les quitamos el rabo, las cortamos en rodajas no muy finas y las hacemos a la plancha. Las reservamos.

Picamos fino la cebolla y los champiñones.

Escaldamos en agua hirviendo durante unos segundos el tomate y lo pelamos.

En una sartén amplia ponemos las tres cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla.
Cuando está tierna incorporamos los champiñones y los rehogamos durante unos minutos. Añadimos el chorrito de vino, dejamos reducir y agregamos el tomate troceado fino.

Sazonamos con sal y dejamos que cueza hasta que se evapore todo el líquido.

elaboración del pastel de berenjenas
Mientras, preparamos una salsa bechamel a la que al final le incorporamos una yema de huevo.

La clara del huevo, ligeramente batida se la agregamos al sofrito, junto con dos cucharadas de pan rallado.

Y como ya lo tenemos todo, montamos el pastel:
Colocamos en una fuente de horno una capa de rodajas de berenjena.
Encima el sofrito y encima de éste, otra capa de berenjenas.
Lo cubrimos con la salsa bechamel y, si nos gusta, lo espolvoreamos con un par de cucharadas de queso rallado aunque queda también muy bien sin él.


Lo metemos al horno a calentar y gratinar.

Comentarios

  1. Ya lo hice tres veces y es uno de los platos estrella de esta familia. Es laborioso lógicamente pero merece el esfurzo. Un beso

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué bien que os haya gustado! Yo también lo repito porque nos encanta y lo que tú dices: se te olvida el esfuerzo en cuanto lo pruebas y los ves a todos rechuparse.
    Besitos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario